
La decisión de nueve pediatras de suspender actividades en el Hospital Regional de la Orinoquía (HORO) por el incumplimiento en el pago de sus honorarios puso nuevamente sobre la mesa la difícil situación financiera que atraviesa el principal centro asistencial de Casanare.
Los especialistas, vinculados mediante Contratos de Prestación de Servicios (CPS), denunciaron que completan cuatro meses sin recibir pagos, situación que calificaron como insostenible debido a las afectaciones económicas, familiares y laborales que enfrentan.
A través de un pronunciamiento público, los médicos manifestaron su preocupación por las consecuencias que esta situación podría generar en la atención de niños, niñas y adolescentes del departamento, especialmente aquellos que requieren consultas especializadas, seguimiento médico permanente y tratamientos oportunos.
Frente a la situación, la gerencia del Hospital Regional de la Orinoquía informó que activó un plan de contingencia para garantizar la continuidad de la atención, reorganizando turnos y apoyándose en especialistas de planta para mantener operativos los servicios prioritarios y de urgencias.
Sin embargo, el gerente del HORO, Andrés Ávila, advirtió que la crisis tiene origen en el incumplimiento de pagos por parte de las EPS, cuya deuda acumulada con la institución supera los 287 mil millones de pesos.
Según explicó, el 52 % de esa cartera corresponde a Capresoca. Además, existen cerca de 124 mil millones de pesos que ya fueron auditados, conciliados y reconocidos para pago, pero cuyos recursos aún no han sido desembolsados.
El directivo señaló que actualmente el hospital adeuda alrededor de 5.100 millones de pesos a más de 100 especialistas vinculados mediante contratos de prestación de servicios. Agregó que solo Capresoca genera una facturación mensual cercana a los 8.000 millones de pesos, pero el hospital recibe menos del 50 % de esos recursos.
La administración del centro asistencial aseguró que mantiene mesas de trabajo con Capresoca, Nueva EPS, Sanitas y otras entidades responsables de cartera para buscar soluciones que permitan mejorar el flujo de recursos y normalizar los pagos al personal médico.
Asimismo, informó que se adelantan conciliaciones y gestiones para lograr importantes desembolsos durante los próximos días, recursos que serían fundamentales para aliviar la situación financiera que enfrenta la institución.
Mientras avanzan las negociaciones, los pediatras reiteraron su disposición al diálogo y manifestaron que su intención no es afectar la atención de los pacientes, sino encontrar una solución concertada que permita garantizar el pago de sus honorarios y la continuidad de los servicios especializados.
Desde el Hospital Regional de la Orinoquía insistieron en que la problemática responde a una crisis estructural del sistema de salud derivada de la falta de pago de las EPS y no a una mala administración de los recursos de la institución.
