
Tras 15 días de trabajos continuos, fue desviado el cauce del río Casanare y cerrado el rompimiento provocado por una avenida torrencial, que había llevado las aguas hacia predios y viviendas de las veredas La Manga, Pueblo Nuevo y El Cedral, en Hato Corozal.
Las labores permitieron construir tres canales de más de 100 metros de longitud y con la profundidad necesaria para direccionar el caudal, logrando que el río regresara hacia su cauce principal y contener la emergencia que mantenía afectada a la comunidad campesina.
Los trabajos comenzaron el pasado 22 de septiembre, luego de la visita del gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro, quien dispuso la maquinaria necesaria para intervenir el punto afectado.
Ahora, las autoridades y la comunidad avanzarán en la reconstrucción y fortalecimiento de un dique de más de 350 metros, que será reforzado con geotextil para aumentar su resistencia y proteger los predios y viviendas de la zona.
La intervención es adelantada por la Gobernación de Casanare, a través de Gestión del Riesgo e Infraestructura, en articulación con la Alcaldía de Hato Corozal y los habitantes de las veredas afectadas.
Con el río nuevamente encauzado, las labores se concentran ahora en reforzar las obras de protección para reducir el riesgo de nuevas inundaciones en este sector rural de Hato Corozal.
