
Las tropas del Ejército Nacional ubicaron y destruyeron un depósito ilegal de las disidencias de la Estructura 28 en zona rural de Támara, Casanare, donde fueron hallados explosivos, material de guerra, elementos de intendencia e insumos médicos que, al parecer, eran utilizados para fortalecer las acciones armadas de ese grupo ilegal.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de las autoridades fue la forma en que ocultaban los explosivos: algunos artefactos improvisados estaban camuflados dentro de termos y otros objetos de uso cotidiano, acondicionados con metralla y sistemas de activación por cable, una modalidad que representa un grave riesgo para campesinos y habitantes de la zona rural.
Durante la operación militar también fueron encontrados granadas, proveedores para armamento, chalecos e insumos médicos que, según información preliminar, servían para atender a integrantes de la estructura armada que resultaban heridos durante enfrentamientos.
Los explosivos fueron destruidos de manera controlada por especialistas del Grupo EXDE del Ejército, evitando que este material fuera utilizado en atentados contra la Fuerza Pública o la población civil.
El Ejército Nacional señaló que este resultado afecta las capacidades logísticas de las disidencias e hizo un llamado a la comunidad para no manipular objetos sospechosos y reportar de inmediato cualquier hallazgo a las autoridades.
