
La situación de Capresoca sigue generando fuertes cuestionamientos. El gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro, reconoció que la EPS atraviesa una crisis estructural marcada por problemas de corrupción, fallas en la planeación y presuntas irregularidades en el manejo de sus finanzas.
El mandatario fue más allá al advertir que, en el pasado, se habrían “maquillado” estados financieros para ocultar la realidad económica de la entidad, lo que hoy tendría a Capresoca en uno de sus momentos más críticos.
Pese a este panorama, Ortiz Zorro confirmó que, tras conversaciones con el presidente Gustavo Petro y el ministro de Salud, se descartó una liquidación inmediata de la EPS, lo que da un margen para intentar su recuperación.
En ese contexto, anunció que se solicitó una auditoría a fondo que permita esclarecer qué ocurrió con los recursos y establecer responsabilidades. “Aquí hay que decir la verdad y que sean los entes de control los que determinen quién llevó a Capresoca a esta situación”, señaló.
El gobernador también encendió las alertas frente al uso de nuevos recursos, especialmente regalías, al advertir que sin cambios de fondo en la administración, la entidad podría seguir operando como un “barril sin fondo”.
Mientras se avanza en la estructuración de un plan de salvamento, el mandatario insistió en que el objetivo principal es garantizar un servicio digno, transparente y oportuno para los casanareños, evitando que los pacientes tengan que salir del departamento en busca de atención.




