
Según la Autoridad
Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), en Colombia cerca de 200.000 familias
dependen de las actividades pesqueras y acuícolas, mientras que para la
temporada de Semana Santa el comercio se multiplica por dos frente a lo
habitual. Casanare es vital.
Para el caso de
Bogotá, de un promedio de 70 toneladas diarias que entran a la Central de
Abastos de Bogotá (Corabastos), para la temporada el volumen se incrementa
hasta 150 toneladas del alimento.
Se calcula que la
oferta la componen 35 por ciento de especies de río, esta oferta la conforman
pescados de río como bagre rayado, que se captura en los departamentos de
Casanare, Meta y Amazonas.
La oferta se
complementa con el pescado seco que se produce en mayores cantidades también
acá en Casanare.
“Hace 30 años, cada
colombiano se comía 3,7 kilos al año, cifra que se ha incrementado a 6,5 kilos
anuales; sin embargo, queda mucho trabajo por delante. Es penoso saber que
teniendo la oferta anotada el país esté importando 18 millones de dólares
mensualmente en pescado”, indicó el ministro de Agricultura Aurelio Iragorri.



