
Las ayudas humanitarias siguen llegando a los sectores más apartados de Casanare. Este jueves, la caravana liderada por el gobernador César Ortiz Zorro atendió a familias de las veredas El Pellizco, Campoalegre, La Culebra y del resguardo indígena El Médano, en el municipio de Orocué, donde más de 50 hogares afectados por las inundaciones recibieron asistencia.
La jornada fue coordinada por la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo, en articulación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y con el acompañamiento del diputado Eduardo Antolínez, priorizando a las familias damnificadas por el desbordamiento del caño Guanapalo.
Durante la entrega, los beneficiarios recibieron mercados, kits de aseo, utensilios de cocina, hamacas, toldillos y cobijas, elementos destinados a aliviar las necesidades más urgentes de quienes resultaron afectados por la emergencia invernal.
Una de las beneficiarias, Marina Pumené, habitante del resguardo indígena El Médano, relató que su vivienda quedó cubierta de barro tras la inundación, una situación que, según recordó, no se presentaba desde hace cerca de dos décadas. La mujer agradeció el acompañamiento del Gobierno departamental y la llegada de las ayudas hasta su comunidad.
La caravana humanitaria continuará este viernes su recorrido por las veredas del corregimiento Boca del Pauto, en Trinidad, como parte de la estrategia de atención que lidera la Gobernación de Casanare, junto con la campaña solidaria impulsada por la gestora social Diana Soler y el apoyo de la UNGRD.
PTras 16 días ininterrumpidos de atención a la emergencia, la Gobernación, en articulación con las alcaldías y los organismos de socorro, reporta que más de 5.500 familias damnificadas ya han recibido ayudas humanitarias en diferentes municipios del departamento.
