Capresoca bajo presión: Deudas, fallas en la atención y una red de salud en crisis en Casanare

La situación de Capresoca EPS volvió a encender las alarmas en Casanare tras la mesa de trabajo realizada en la Asamblea Departamental, donde autoridades de salud, gerentes hospitalarios, veedores y usuarios expusieron los problemas que hoy afectan la atención médica de miles de afiliados en el departamento.

El encuentro dejó en claro que la crisis no es solo administrativa, sino estructural. Hospitales con deudas acumuladas, usuarios con servicios represados y una red de atención que aún no logra responder a la demanda fueron los principales puntos sobre la mesa.

Uno de los datos más preocupantes lo presentó el Hospital Regional de la Orinoquía (HORO), que reveló una deuda superior a los 130 mil millones de pesos por parte de Capresoca. Según la gerencia del hospital, esta cartera vencida compromete seriamente la capacidad operativa del centro asistencial y limita la prestación de servicios de mediana y alta complejidad para todo el departamento.

En medio de este panorama, la Red Salud Casanare E.S.E. planteó una alternativa: poner a disposición su oferta de servicios en 16 municipios, con el objetivo de ampliar la cobertura y aliviar la presión sobre los hospitales de mayor nivel. La propuesta busca evitar que los usuarios sigan enfrentando traslados, demoras y barreras de acceso a la atención básica.

La voz de la comunidad ocupó un lugar central en la discusión. Veedores y personeros municipales expusieron casos concretos de pacientes que enfrentan retrasos en autorizaciones, cambios de contratistas sin información clara y dificultades para acceder a tratamientos esenciales. Para los representantes ciudadanos, el problema no es nuevo y se ha venido acumulando sin soluciones de fondo.

También se escucharon reclamos desde el sector prestador. Excontratistas de la EPS cuestionaron el manejo de los procesos contractuales, especialmente en servicios especializados, señalando falta de claridad y afectaciones tanto para los profesionales de la salud como para los pacientes que dependen de estos programas.

Casos puntuales, como la falta de entrega de insumos básicos a pacientes vulnerables, evidenciaron que la discusión va más allá de balances financieros y contratos: se trata de la calidad y continuidad de la atención en salud.

Aunque Capresoca sostiene que avanza en la conformación de su red de servicios para más de 167 mil afiliados en los 19 municipios de Casanare, lo expuesto en la Asamblea refleja una realidad compleja: una EPS intervenida, una red hospitalaria asfixiada por las deudas y una comunidad que exige respuestas claras y acciones inmediatas.

La mesa de trabajo cerró sin anuncios definitivos, pero con un mensaje claro: la crisis de Capresoca sigue abierta y el sistema de salud en Casanare continúa en un punto crítico.

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