
El departamento de Casanare despide con tristeza a uno de los profesionales que dedicó su vida a cuidar la de los demás. En las últimas horas falleció en Bogotá el médico Carlos Alberto Del Corral Orrego, quien permanecía bajo atención especializada en la Clínica Reina Sofía. Su muerte deja un vacío profundo en el sector salud y en la memoria colectiva de Yopal y la región.
Un nombre ligado al crecimiento de la salud regional
Durante décadas, el doctor Del Corral fue protagonista silencioso de la evolución del sistema de salud en Casanare. Médico y cirujano de formación, combinó el ejercicio clínico con una sólida preparación en áreas estratégicas como gerencia en salud, auditoría médica y gestión de organizaciones sanitarias, lo que le permitió incidir tanto en la atención directa como en la toma de decisiones institucionales.
Desde cargos de liderazgo, especialmente como gerente del Hospital Regional de la Orinoquía E.S.E., impulsó procesos que fortalecieron la capacidad administrativa y asistencial de la entidad, contribuyendo a sentar bases para una atención más organizada y eficiente en el departamento.
De médico rural a referente del sistema hospitalario
Su camino profesional en Casanare comenzó a finales de los años 80, cuando llegó a Yopal para ejercer como médico rural. Con el paso del tiempo, asumió mayores responsabilidades dentro del hospital local, ocupando roles clave que lo llevaron a dirigir la institución en uno de los momentos más decisivos de su historia.
Fue bajo su liderazgo que se estructuró y gestionó el proyecto que permitió avanzar hacia la consolidación de un hospital de segundo y tercer nivel para el departamento, una iniciativa que marcó un antes y un después en la atención especializada para miles de casanareños.
Más allá del cargo, un médico cercano
Además de su paso por el sector público, el doctor Del Corral desarrolló una extensa labor en el ámbito privado, vinculándose durante más de tres décadas a Visionamos Salud, donde fue reconocido como uno de sus pilares fundacionales. Paralelamente, desde su consulta particular, mantuvo una vocación social constante, brindando apoyo y atención a personas de escasos recursos, muchas veces lejos de los reflectores.Quienes lo conocieron coinciden en que su mayor valor no estaba únicamente en su hoja de vida, sino en su trato humano, su disposición para escuchar y su manera respetuosa de ejercer la medicina.
Un adiós que une a la comunidad
La noticia de su fallecimiento generó múltiples mensajes de duelo y reconocimiento por parte de autoridades, colegas y ciudadanos. Desde la Alcaldía de Yopal se destacó su aporte al desarrollo del sistema de salud y su profundo compromiso con las comunidades del territorio.



