Productores exigen precio justo, alivios financieros y protección frente a importaciones

Los arroceros de Colombia anunciaron una movilización nacional indefinida a partir del lunes 3 de marzo a las 7:00 a. m., con bloqueos en las principales zonas productoras del país. La decisión se tomó tras cinco meses de diálogos infructuosos con el Gobierno Nacional, en los que, según los cultivadores, no se han dado soluciones efectivas a la crisis del sector.
Las concentraciones se realizarán en: Tolima (Espinal, Guamo, Saldaña, Purificación, Prado y cruce vía Líbano Armero), Huila (Villavieja, Campoalegre y glorieta vía a Yaguará), Sucre (San Marcos, Troncal de Occidente) y Meta (Puerto López – Villavicencio).
Crisis arrocera y principales exigencias
Los productores denuncian que el precio actual del arroz en cáscara, fijado en $185.000 por carga (125 kg), no cubre los costos de producción, generando pérdidas de hasta $2.000.000 por hectárea y poniendo en riesgo la rentabilidad de miles de familias en más de 210 municipios del país.
Entre las principales exigencias de los arroceros se encuentran:
– Ajuste inmediato del precio del arroz en cáscara a un mínimo de $220.000 por carga.
– Alivios financieros, condonación parcial de deudas y acceso a créditos con tasas preferenciales.
– Protección frente a las importaciones desde EE.UU., Ecuador y Perú, con la aplicación de salvaguardias comerciales.
– Investigación a la industria molinera por posibles abusos de posición dominante y prácticas desleales.
– Atención urgente a la crisis fitosanitaria en Zulia, que afecta la producción. – Revisión de cobros por agua y seguridad social, que incrementan los costos de producción.
– Reducción en el costo de la semilla certificaday medidas para proteger cultivos de rotación como maíz, soya y algodón.
Exigen respuestas inmediatas
Los agricultores advierten que no levantarán los bloqueos hasta que el Gobierno Nacional instale una mesa de trabajo con los ministerios de Agricultura, Hacienda e Interior y se tomen medidas concretas para frenar el deterioro financiero del sector. “El campesino colombiano debe ser prioridad. No aceptaremos más dilaciones ni promesas incumplidas”, han manifestado los líderes del gremio, quienes aseguran que la crisis pone en riesgo la seguridad alimentaria y la economía rural



