
Una jornada cargada de emoción, sonrisas y esperanza se vivió en la zona rural de Yopal, donde más de 200 kits escolares y dos televisores fueron entregados a estudiantes de la Institución Educativa Teresa de Calcuta y la Institución Educativa Lorgio Rodríguez, en la vereda El Taladro.
Más allá de la entrega de útiles, el gesto representó una oportunidad real para decenas de niños y niñas que, pese a las dificultades, mantienen intactas sus ganas de aprender. En muchos casos, un cuaderno o un lápiz marca la diferencia entre asistir o no a clases, convirtiendo este apoyo en un impulso directo a su permanencia escolar.
Detrás de esta iniciativa hay una historia que nace desde la empatía. El funcionario Fredy Ruiz, al conocer de cerca las necesidades de estos estudiantes, decidió gestionar ayudas más allá de sus funciones, tocando puertas hasta encontrar aliados dispuestos a aportar.
La respuesta llegó desde la comunidad educativa del Gimnasio Bilingüe Campestre Marie Curie, en Mosquera, Cundinamarca, que se sumó a la causa con generosidad, haciendo posible la donación.
Para la rectora Luzmila Castillo, este tipo de acciones no solo cubren necesidades básicas, sino que también envían un mensaje poderoso a los estudiantes y sus familias: que no están solos y que vale la pena seguir apostándole a la educación.
Por su parte, la secretaria de Educación de Yopal, Carmenza Motta Rodríguez, destacó el valor de estas iniciativas que nacen desde la vocación de servicio, resaltando que ayudan a cerrar brechas y a construir un sistema educativo más equitativo.
La jornada dejó mucho más que útiles en los salones: sembró motivación, fortaleció sueños y recordó que, cuando la solidaridad se convierte en acción, sí es posible transformar realidades.




