
Habitantes de varias veredas del norte de Casanare completan varios días de manifestación pacífica frente a la estación Tocaría de la empresa Perenco, tras la suspensión del servicio de gas que durante décadas recibieron como parte de los acuerdos derivados de la actividad petrolera en la zona.
La protesta reúne a familias de las veredas Rincón del Moriche, San Nicolás y El Taladro, quienes aseguran que desde el 1 de marzo se quedaron sin el suministro que por más de 30 años les permitió cocinar y realizar sus actividades domésticas.
Según los líderes comunitarios, la decisión de la compañía se conoció días antes y, aunque se planteó una transición de corto plazo, consideran que las alternativas ofrecidas no solucionan el problema de fondo. La comunidad solicita que el servicio continúe al menos durante un año, mientras las autoridades locales avanzan en un proyecto que permitiría garantizar el suministro de gas a través de la empresa departamental Enerca.
Los voceros indicaron que más de 200 familias resultaron afectadas por la suspensión del servicio, entre ellas adultos mayores, niños y personas con discapacidad. Según explicaron, muchas mujeres campesinas han tenido que volver a cocinar con fogones de leña, una práctica que en la zona no se utilizaba desde hace décadas.
La situación, además, ya habría generado riesgos. Habitantes del sector denunciaron que recientemente se registró un incendio que consumió más de 35 hectáreas de pasto, presuntamente provocado por una chispa mientras se utilizaban fogones a la intemperie.
Durante la manifestación, los líderes señalaron que han intentado dialogar con representantes sociales de la empresa; sin embargo, aseguran que hasta el momento no se ha presentado ningún delegado de Perenco en el lugar, lo que ha aumentado el malestar entre la comunidad.
Los campesinos también denunciaron sentirse intimidados luego de que, según uno de los voceros, personal de seguridad de la compañía permaneciera durante varios minutos frente a su vivienda tomando fotografías.
Mientras tanto, la comunidad mantiene la protesta de forma pacífica frente a la estación petrolera, permitiendo la salida de trabajadores que se encuentran dentro de las instalaciones, pero sin autorizar el ingreso de nuevo personal.
Para este martes se espera una reunión en Bogotá con el Ministerio de Minas y Energía, en la que participarán delegados del Gobierno nacional, la Gobernación de Casanare, alcaldes de la zona, representantes de la empresa y voceros comunitarios.
Los líderes esperan que de ese encuentro salga una solución que permita restablecer temporalmente el servicio de gas, mientras se concreta el proyecto que garantizaría el suministro definitivo para las comunidades afectadas.
Entre tanto, los habitantes del sector advierten que seguirán en el lugar hasta recibir una respuesta clara. “Después de más de 40 años conviviendo con la explotación petrolera, hoy volvimos a cocinar con leña. Lo único que pedimos es una solución digna para nuestras familias”, señalaron.



