
En una cancha de tenis de Yopal no solo se golpea una pelota… también se sanan emociones, se construyen sonrisas y se abren caminos para quienes pocas veces encuentran espacios pensados para ellos.
Gracias al programa Ruta Jaguar de Indercas, hoy personas en condición de discapacidad, adultos mayores y niños con síndrome de Down, autismo y otras condiciones hacen parte de entrenamientos gratuitos donde el objetivo principal no es competir, sino sentirse incluidos, felices y capaces.
La iniciativa, liderada por la entrenadora Claudia Silva, nació del corazón y del deseo de llevar el tenis a quienes casi nunca llegan a este deporte. Lo que empezó como un sueño personal hoy reúne a decenas de familias que encuentran en cada clase un respiro, un momento de alegría y una oportunidad para creer nuevamente en sus capacidades.
Entre risas, aprendizajes y abrazos al final de cada jornada, el tenis adaptado se ha convertido en mucho más que actividad física: es un espacio donde nadie queda por fuera y donde el deporte demuestra que también puede ser terapia, compañía y esperanza.
Las clases se realizan en el polideportivo Pier Lora Muñoz y continúan abiertas para toda la comunidad, recordando que, a veces, una cancha puede cambiar más vidas de las que imagina.



