
La Agencia Nacional de Tierras (ANT) recuperó 1.330 hectáreas de tierra rural en los municipios de Tauramena y Villanueva, Casanare, predios que estaban vinculados a estructuras del narcotráfico y procesos de extinción de dominio. Los terrenos pasan ahora a manos del Estado para ser adjudicados a comunidades campesinas, en el marco de la Reforma Agraria impulsada por el Gobierno nacional.
De acuerdo con la entidad, se trata de cinco predios que permanecían indebidamente ocupados o relacionados con redes narcoparamilitares y esquemas de testaferrato, utilizados durante años como centros logísticos y corredores para economías ilegales en la región.
Predios con historial ligado al narcotráfico
Entre los bienes recuperados se encuentra el predio La Suelta, de 639 hectáreas, ubicado en la vereda El Guiro, jurisdicción de Tauramena, que habría pertenecido a Óscar Pachón Rozo, conocido como alias “Puntilla”, señalado como heredero de rutas del narcotráfico en los Llanos tras la captura de Daniel Barrera Barrera.
También fueron recuperados los predios Los Morichales (550 ha) y Los Morichales II (63 ha), en Villanueva, cuyos propietarios estarían relacionados con Dago Enrique Rodríguez Bejarano, narcotraficante extraditado a Estados Unidos y señalado por despojo de tierras. Según la ANT, estos bienes fueron administrados irregularmente por la extinta Dirección Nacional de Estupefacientes.
Predio vinculado a exalcalde de Yopal
Dentro del proceso también figura el predio La Palmita I, de 30 hectáreas, ubicado en la vereda Mata Suelta, en Villanueva, en cuya cadena de propiedad aparece Jhon Jairo Torres, exalcalde de Yopal condenado por urbanización ilegal y lavado de activos. Según las investigaciones, el exmandatario parceló y vendió lotes en terrenos incautados sin contar con licencias urbanísticas ni ambientales.
Otro de los bienes recuperados es La Laguna, de 48 hectáreas, en la vereda Tacuya (Tauramena), que fue objeto de medidas cautelares del Tribunal Superior de Bogotá dentro del proceso de Justicia y Paz, evidenciando dinámicas de despojo y abandono forzado en la zona.
Tierras que pasan a campesinos
Las diligencias de recuperación fueron realizadas con apoyo del Fondo de Reparación de Víctimas y la Sociedad de Activos Especiales, como parte del cumplimiento de los compromisos institucionales con el departamento.
Según explicó el asesor de despacho de la ANT, Óscar Osorio, el objetivo principal es que estas tierras cumplan una función social y productiva: serán destinadas a campesinos sin tierra, víctimas del conflicto y mujeres rurales, priorizando procesos de adjudicación que impulsen el desarrollo rural.
De territorios de guerra a oportunidades productivas
Municipios como Tauramena y Villanueva fueron durante años corredores estratégicos del narcotráfico y escenarios del dominio de estructuras armadas ilegales, donde grandes fincas ganaderas funcionaron como fachada para lavado de activos y control territorial.
Con esta recuperación, el Estado busca transformar territorios que financiaron la violencia en oportunidades productivas para la paz, devolviendo la tierra a quienes históricamente han esperado acceso legal a ella y fortaleciendo la implementación de la Reforma Agraria en Casanare.



