
Iván Mena Arenas tiene 87 años, una discapacidad en la columna y una historia que hoy conmueve a la comunidad. Tras compartir varios años de vida con su expareja, terminó fuera de la casa que ayudó a construir y en la que esperaba pasar sus últimos días.
Según relata Don Iván, aunque ambos figuraban en la escritura del inmueble, fue convencido de firmar unos documentos a cambio de tres millones de pesos. Poco después, fue desalojado. Cuando buscó orientación, le informaron que, al haber firmado, ya no tenía derechos sobre la vivienda.

Hoy vive solo en una pieza arrendada en el barrio Llano Lindo, donde paga 200 mil pesos mensuales. Su único ingreso es el subsidio del adulto mayor, de 230 mil pesos, lo que le deja apenas 30 mil pesos para alimentación, transporte y medicamentos durante todo el mes.
Con dificultades para movilizarse y un dolor constante en la espalda, Don Iván intenta sobrevivir reparando zapatos de manera informal, mientras enfrenta la incertidumbre de no saber si mañana tendrá qué comer.

“Yo no quería quitarle nada a nadie, solo vivir tranquilo mis últimos años”, dice con voz pausada, aferrado a la esperanza de que alguien lo escuche.
Hoy hace un llamado a la solidaridad de la ciudadanía y a la atención de las autoridades locales para acceder a un techo digno y condiciones básicas de vida. Quienes deseen ayudarlo con mercados, apoyo económico o trabajo de zapatería pueden comunicarse al 311 509 9336 o visitarlo en la Calle 60A #4 Oeste-26, barrio Llano Lindo.



