
La salud en Casanare está a punto de dar un salto histórico. Tras meses de gestiones y reuniones en Bogotá, el gobernador César Ortiz Zorro logró lo que por años parecía lejano: el Gobierno Nacional confirmó los recursos para construir la torre de alta complejidad del Hospital Regional de la Orinoquia (HORO).
La noticia quedó oficializada mediante la Resolución 2697 del 23 de diciembre de 2025, con la que el Ministerio de Salud aseguró la financiación del proyecto. A esto se suma el respaldo del Departamento Nacional de Planeación (DNP), que manifestó su concurrencia económica, cerrando así un paquete financiero que supera los 225 mil millones de pesos.
Del total, 106.700 millones de pesos llegarán desde la Nación: 60.000 millones del Ministerio de Salud y 46.700 millones del DNP. La Gobernación de Casanare aportará 118.573 millones, consolidando una de las inversiones más grandes que se hayan hecho en salud en el departamento.
La nueva torre no será solo una ampliación del HORO. Se proyecta como un centro de referencia para la Orinoquia y el país, capaz de atender casos de alta complejidad que hoy obligan a los pacientes a largas y costosas remisiones fuera del departamento.
El proyecto contempla seis pisos con arquitectura moderna y 23 especialidades médicas, entre ellas consulta externa, anestesia, cirugía pediátrica y gastroenterología. Además, incorporará servicios que hoy no existen en Casanare, como unidad renal, unidad materno-infantil de alto riesgo, unidad oncológica, unidad de trauma y unidades de cuidados intensivos e intermedios.
El sexto piso estará destinado a docencia e investigación, un paso clave para avanzar hacia la certificación del HORO como hospital universitario.
El proyecto, estructurado entre la Secretaría de Salud, Red Salud Casanare y el HORO, entra ahora en fase de contratación y tendrá un tiempo de ejecución de 23 meses. Paralelamente, ya se avanza en la estructuración del proyecto de dotación biomédica, que permitirá gestionar nuevos recursos cuando la obra alcance el 50 % de avance.
La torre de alta complejidad se perfila como una obra clave en medio de la crisis del sistema de salud y la intervención de Capresoca, y podría marcar un antes y un después en la atención médica para miles de casanareños.



