
La dirección del Centro Penitenciario y Carcelario de Yopal reveló que durante el 2025 se han incautado alrededor de 800 celulares, además de armas blancas, estupefacientes y otros elementos prohibidos, en operativos constantes realizados al interior del establecimiento. Así lo confirmó el capitán Edgar Merchán, director del penal, quien aseguró que el trabajo de la guardia es “incansable”.
Según Merchán, solo este año el sistema penitenciario colombiano registra la comisión de cerca de 95 celulares diarios en todo el país, cifra entregada desde el nivel central. A esto se suma el reporte del director general del INPEC, coronel Gutiérrez, quien indicó que el GAULA ha bloqueado cerca de 8.800 celulares utilizados para extorsiones durante 2025.
Los ‘voleos’, la puerta trasera y las estrategias de ingreso ilegal
El director explicó que gran parte de los celulares y elementos ilícitos ingresan mediante la modalidad conocida como “voleo”, donde personas externas identificadas como “lanzadores” arrojan objetos desde fincas aledañas hacia los patios del penal.
Otros artículos entran camuflados dentro de paquetes y objetos que burlan los controles de inspección. “Decimos 800 celulares, pero son 800 teléfonos que habrían terminado usados para fines indebidos”, recalcó Merchán.
Entre los elementos incautados este año se encuentran:
Sustancias estupefacientes
Armas cortopunzantes de fabricación artesanal
Dinero en efectivo
Cargadores, audífonos, tarjetas SIM Celulares de gama baja, media y alta, varios de ellos reportados como robados en Yopal
Operativos con caninos, policía judicial y tecnología de detección
La guardia realiza requisas diarias, apoyada por personal de policía judicial, binomios caninos, detectores metálicos y dispositivos especializados para localizar sustancias ilícitas. Estas acciones buscan frenar el ingreso de elementos que facilitan extorsiones y otros delitos desde los pabellones.
¿Bloquear la señal? El reto del 5G y una nueva propuesta
Aunque en varias cárceles del país se han instalado inhibidores de señal, el director reconoció que estos equipos quedaron rezagados frente al avance tecnológico:
“Los inhibidores fueron diseñados para 3G y 4G. Hoy estamos en 5G, así que no sirven y además son extremadamente costosos”.
Ante ese panorama, desde la Dirección General del INPEC se estudia una medida alternativa: autorizar que cada interno tenga un celular oficial, marcado e identificado, lo que permitiría rastrear llamadas y reducir el mercado ilegal dentro del penal.
“Si en un pabellón de 200 internos todos tienen su celular registrado, el que lo use para comunicarse con su familia no se va a prestar para actividades indebidas”, afirmó Merchán.
Una lucha diaria por el orden y la autoridadEl capitán enfatizó que la misión principal es mantener el orden al interior del penal. “Lo que uno busca es imponer autoridad y prevenir riesgos. La lucha es todos los días”, concluyó.



