
En unas semanas, se ha notado un cambio en las
instalaciones del Terminal de Transportes que no pudieron hacerlo varios
gobiernos en un par de décadas.
Lo primero es que al Terminal ya no entran a
parquearse vehículos distintos a los que prestan servicios de transporte
público como se observaba anteriormente. Para mejorar la seguridad se
contrataron a dos vigilantes de manera permanente, quienes además hacen que los
ingresos sean más organizados.
Así lo reconoce Oromairo Avella Ballesteros, un
ciudadano que decidió interponer una acción popular, al ver que pasaban los gobiernos
y no se concretaba la posibilidad de homologar el Terminal de Transportes y por
lo tanto, no se le metía el diente a un problema tan sentido en la capital de
Casanare.
Pero los cambios no han parado allí. Además se
adecuaron las vías internas; se iluminó la Terminal en su interior; se
mejoraron los drenajes de las aguas perimetrales y se está ampliando la zona de
disposición de residuos sólidos.
“Si bien el actual Terminal no está avalado por el Ministerio de
Transportes, desde la acción popular que interpuse, se logró que el Tribunal
Administrativo de Casanare se pronunciara y ordenara que la actual estructura
debía mejorarse para beneficio de los miles de usuarios que acuden por los
servicios de transporte”, afirmó Avella Ballesteros.
Recordó que los notables cambios se han dado en
el período de administración de la empresa CEIBA, que ha tomado decisiones
contundentes pese al acomodamiento que se tenía a una estructura insegura,
sucia y desorganizada.
El Tribunal Administrativo de Casanare también
ordenó que en un término de tres años, se construya un nuevo Terminal de
Transportes que sea habilitado por el Ministerio de Transportes.



